Festival Internacional de Teatro de Sibiu (Rumanía): la apuesta es consolidarse

Plaza de Sibiu

Plaza de Sibiu

Publicado en “Primer Acto”, Nº 274 (Mayo-Julio 1998)

 

Sibiu es una hermosa ciudad situada en el borde meridional de la meseta transilvana justo al pié del impresionante macizo de los Cárpatos. Conserva en su parte alta prácticamente intacta su estructura medieval, y en ella todavía conviven de manera armónica elementos arquitectónicos del gótico junto a otros de origen barroco austro-húngaro. Las plazas Micá y Grivita son el centro de la actividad y permanente lugar de paso y encuentro para sus habitantes. Esta ciudad situada a unos trescientos kilómetros de Bucarest, conserva intacta una belleza serena de la que se sienten silenciosamente orgullosos sus cerca de doscientos mil habitantes, y alguno de sus lugares más emblemáticos -la catedral o el extraordinario Puente de los Mentirosos-, nos retrotraen a un sentido del urbanismo no contaminado por la especulación y el pésimo gusto, que ha ido desapareciendo lamentablemente, no sólo en Rumanía, sino en la mayor parte de Europa.

Durante doce días el epicentro de toda actividad es el teatro en su más amplia acepción: espectáculos en la calle y en las salas, conferencias, seminarios, reuniones de profesionales y ruedas de prensa, etc, se suceden febrilmente y son mayoritariamente seguidos tanto por un público variopinto, sediento de actividades culturales, como por profesionales nacionales e internacionales invitados o participantes. La quinta edición de su Festival Internacional de Teatro se ha desarrollado, como las anteriores, en auténtico olor de multitudes, lo que parece un buen presagio de cara a su principal apuesta: la consolidación.

Su director, Constantin Chiriac, es el artífice de todo este gran evento, coordinando un amplio equipo de trabajo, y respaldado por el apoyo incondicional de muchos estamentos de la ciudad que han cedido espacios para la realización de las diversas actividades. El gran esfuerzo realizado por todos ha sido, sin duda, la base del éxito de un certamen que todavía tiene que solventar adecuadamente algunos problemas de organización, lógicos en una empresa de tal naturaleza y ambición. La quinta edición ha sido posible gracias a la aportación económica y organizativa de entidades políticas y culturales tan diversas como la Comisión Europea, la Unesco, el Ministerio rumano de Educación, el de Cultura, la Universidad de Sibiu o el Instituto Internacional del Teatro del Mediterráneo.

 

Los Espectáculos de interior.

Desde el 28 de Mayo hasta el 8 de Junio han podido verse espectáculos producidos y representados por compañías africanas, estadounidenses, españolas, ucranianas, búlgaras, alemanas, croatas, holandesas, japonesas, mexicanas, brasileñas, portuguesas, inglesas, bielorrusas, italianas, francesas, yugoeslavas, lituanas y, fundamentalmente, rumanas.

Entre los espectáculos de interior que pudimos ver, presentados básicamente en el espacio inmenso y destartalado del salón de actos la Casa de Cultura de los Sindicatos y en el Teatro Radu Stanca, apreciamos el buen nivel en general en el teatro rumano presentado, con excelentes puestas en escena, coherentes y un innegociable nivel de rigor en todas ellas, y un trabajo actoral que, en muchos momentos, habría que catalogar de excepcional. Sorprendió de manera especial la puesta en escena de La Tiganci, a partir del texto de Mircea Eliade, representado por el Teatrul Odeon, de Bucarest, bajo la excelente dirección de Alexander Hausvater. El espectáculo se desarrolló en las inmediaciones y en interior del Castillo de Cisnadiora, un paraje bello y misterioso a pocos kilómetros del casco urbano. Allí se narraba la delirante historia de Gavrilescu, un profesor de música sumergido en una experiencia vital a caballo entre la realidad y la ficción.

Otras aportaciones rumanas de gran interés fueron las dos del Teatrul Bulandra, de Bucarest. Dirigidos por Catalina Buzoianu, que en ese momentos se encontraba en Sitges presentando un espectáculo a partir de El sueño de Strindberg con actores catalanes-, los actores de esa prestigiosa compañía presentaron Petru, de Vlad Zografi. A partir de la figura de Pedro el Grande se nos proponía una deslumbrante reflexión escénica sobre el encuentro de dos culturas, la francesa y la rusa, situadas en los polos extremos del racionalismo. No menos interesante fue su otro trabajo, titulado 1794, de cuatro horas de duración, dirigido esta vez por Alexadru Darie y presentado en el patio del Museo de Historia Natural, a partir de textos de Camil Petrescu (Danton), Georg Büchner (La muerte de Danton), y Peter Weis (Marat-Sade). La Revolución y los entresijos sociales y sicológicos de sus principales protagonistas, era el tema de una auténtica epopeya escénica magníficamente resuelta y adaptada a un espacio al aire libre, en donde la luz natural, primero, y la artificial después, conferían al conjunto una calidad extraordinaria y un desbordante caudal de referencias.

Si los actores veteranos dejaron constancia de su oficio, los jóvenes no se quedaron atrás, evidenciando el magnífico nivel de la enseñanza teatral de este país. El ejemplo lo dieron los alumnos de la Universidad de Artes Teatrales y Cinematográficas de Bucarest, dirigidos por Adian Pintea, afrontando con una madurez profesional sorprendente una admirable versión de Los justos, de Camus.

La aportación internacional fue amplia y variada. Tal vez destacaríamos la participación del Taller SFUMATO de Bulgaria con un magnífico trabajo  a partir de textos de Heiner Müller, o de la Fundación “Ucrania-Cultura-Europa” con una puesta en escena sobresaliente de Carmen, dirigida por Andriy Zholdak. Quienes se llevaron, sin embargo, los aplausos más cálidos fueron los estadounidenses de UMO, que por las mañanas realizaban acciones teatrales con niños sordos, con un trabajo escénico concebido por Janet McAlpin, muy divertido e inteligente, a partir de El Dorado.

Del mismo modo, los habitantes de Sibiu, especialmente los más pequeños, no salían de su asombro cuando veían acercarse los simpáticos pajarracos de la compañía inglesa Neighbourhood Watch Stits International, o veían bailar a los componentes de AMLIMA, de Togo, o caminar subidos en sus gigantescos zancos a los actores de la Grande Companhia de Mistérios e Novidades de Brasil, o los rituales que proponían en la gran Plaza los actores Hugo Mora y Alma Estévez del Teatro Ambulante de Mexico. Todos ellos significaban el encuentro con las raíces, la alegría y el colorido, el lado festivo en suma de unos días sencillamente gozosos para todos.

Y en ese contexto fue donde los españoles de Senza Tempo obtuvieron un resonante éxito con su brillante y original Capricho, espectáculo de danza-teatro concebido para ser visto en la calle, y con el que, a pesar de no ser excesivamente conocidos todavía en nuestro país, están recorriendo varios países europeos y americanos.

 

Las actividades paralelas.

Como se ha dicho al principio, junto a los espectáculos el Festival proponía una importante oferta de actividades diversas. Así por ejemplo podríamos destacar la exposición fotográfica realizada a partir de las imágenes más relevantes de los espectáculos de pasadas ediciones del Festival, el diario Mercado del Espectáculo, en donde compañías, productoras, festivales, etc, podían anunciar y promocionar sus actividades, y el seminario sobre escritura teatral impartido por José Gil, director de escena y profesor de la Escuela de Teatro de Setubal. El director del Area Internacional de la Fira de Tárrega, Tony González, protagonizó por su parte una nutrida rueda de prensa.

El Instituto Internacional de Teatro del Mediterráneo tuvo una presencia activa en el Festival colaborando en la organización de un Encuentro de Escuelas del Mediterráneo. Durante cuatro sesiones representantes de escuelas portuguesas, albanesas, rumanas y españolas analizaron su problemática común y elaboraron algunos proyectos de colaboración entre los cuales destaca la producción de un espectáculo interpretado por alumnos de todas ellas a partir de un texto que recoja diversos aspectos de la cultura mediterránea.

El IITM colaboró igualmente en los actos organizados para conmemorar los centenarios de Federico García Lorca y Bertolt Brecht, con sendas y concurridas conferencias del que esto escribe y de  ¿proporcionando abundante material videográfico sobre ambos hombres de teatro.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Artículos en Primer Acto, Por el mundo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: