Debate sobre la respiración en escena (2)

Sabemos que podríamos vivir varios días sin tomar ningún alimento, pero solo podríamos vivir sin respirar unos pocos minutos, puesto que éste hecho nos causaría la asfixia y la muerte. El  corazón depende prácticamente en exclusiva del órgano respiratorio, pues todo el trabajo que realiza se reduce a arrojar por un lado la sangre usada en las vesículas aéreas del pulmón y a recibir por otro la sangre nueva con el fin de distribuirla por todo el cuerpo.

La mayoría de las enfermedades que contraemos dañan nuestro sistema respiratorio. Entre otras, y como más importantes, están la tuberculosis, la bronquitis y la neumonía. Basta que el aire que respiramos sea excesivamente frío o esté cargado en exceso de humedad para que se irrite la mucosa de las vías aéreas; atraiga la sangre y la inflame y que según la parte más afectada, se produzca una laringitis, una bronquitis o una neumonía. En el caso de que la inflamación se establezca en las fosas nasales, se producirá una simple irritación; aunque se pueden también producir enfermedades mucho más graves como consecuencia de la inspiración habitual o casual en una atmósfera cargada de gases o polvos tóxicos, gérmenes nocivos, etc.

La naturaleza nos ha provisto de un equipo defensivo para evitar que entren en nuestro organismo impurezas que al final tan solo nos provocan enfermedades. En el interior de nuestras fosas nasales hay un filtro formado por pelos que evitan el paso de pequeños insectos, polvo o partículas nocivas que pudiesen perjudicar a nuestros pulmones. Es también en la nariz en donde las mucosas se encargan de calentar el aire excesivamente frío y en donde quedan retenidas las partículas de polvo y otras partículas nocivas que los pelos no pudieron retener y de las que nos podremos deshacer expulsando el aire con fuerza por la nariz. Por ultimo, existen también en la nariz unas glándulas que luchan contra los microbios que logran llegar hasta ellas y desde donde se avisa a través del olfato que existe un peligro en el ambiente que nos amenaza, como podrían ser gases venenosos, sustancias en descomposición, etc.

Dentro de los ejercicios respiratorios del yoga, podemos distinguir tres clases de respiración completa:

-La respiración superior.

 -La respiración media.

 -La respiración abdominal.

 La respiración que la mayoría de los occidentales realizamos, es la que se conoce como respiración clavicular o superior, en la que tan solo se mueven las costillas, los hombros y las clavículas. De esta forma tan solo trabaja la parte superior de los pulmones y por ello absorbemos una mínima cantidad de aire; esta forma de respirar exige mucha energía y en cambio los resultados son mínimos. A veces, este tipo de respiración poco recomendable es consecuencia de llevar comprimida la cintura con correas, fajas, pantalones muy ceñidos, la postura inadecuada de nuestro trabajo, etc.

 Existe otro tipo de respiración practicado por los occidentales que no llevan una vida tan sedentaria conocida como la respiración media o intercostal. Es más correcta y beneficiosa que la anterior ya que incluye algo de respiración abdominal, llenado en este caso la parte superior y media de los pulmones de aire. Suelen practicarla las personas que realizan su trabajo frecuentemente de pie o andando.

 Por último, la respiración diafragmática, profunda o abdominal, es la que normalmente practicamos mientras descansamos o dormimos. En ella, el diafragma ejerce un papel muy importante. ¿Qué es el diafragma? Es un fuerte músculo que separa la cavidad del pecho de la cavidad del vientre; durante el tiempo de reposo éste está curvado hacia la caja torácica, y al ir moviéndose va descendiendo poco a poco, comprimiendo hacia abajo los órganos del abdomen al propio tiempo que empuja el abdomen hacia afuera. Aplicando esta modalidad de respiración llegamos a conseguir llenar de aire la parte inferior de los pulmones, tomando de esta forma una máxima cantidad de oxígeno.

 La función del aparato respiratorio podría compararse perfectamente al del conocido fuelle que sirve para aventar el fuego. Las pequeñas tablillas del fuelle harían la misma función que los huesos del tórax, las costillas y el esternón y la parte del cuero resistente y flexible del fuelle se podría comparar a la función que desempeñan los músculos del diafragma que hace la función de aspirador. Cuando en el fuelle separamos los cogedores de madera, la cavidad del mismo se llena de aire y este proceso sería como el que realiza el aparato respiratorio y que conocemos como inspiración torácica. Cuando juntamos nuevamente los cogedores hacemos que el aire que contiene el fuelle salga al exterior. En el caso del aparato respiratorio sería la función de espiración.

 En la persona adulta el termino medio de respiraciones es de dieciocho veces por minuto en estado de reposo, siendo el tiempo de duración de la expiración un poco mas larga que el de inspiración.

 La frecuencia de los movimientos en la respiración está en relación directa con el número de latidos del corazón, dependiendo de que si la circulación sanguínea es más rápida o más lenta, también aumentará o disminuirá la frecuencia de las respiraciones.

 Todos los ejercicios que requieren un movimiento o esfuerzo exagerado o violento aceleran la respiración.

 En la inspiración, cuando tomamos aire para llenar los pulmones, el pecho se levanta y para ello se requiere una acción simultánea de los músculos, que desde la base de las vértebras, el omoplato, las clavículas, la base del cráneo, van a insertarse en las costillas. También intervienen en este movimiento de la inspiración los músculos intercostales externos, y, como resultado final, la caja torácica se agranda lentamente y se endereza.

 En el interior del pecho, la bóveda carnosa del diafragma, que se encuentra en contacto directo con la base del pulmón, se va contrayendo cada vez más y tiende a ponerse en horizontal. La a curvatura de la bóveda llega a deprimirse del todo en las fuertes inspiraciones.

 La mujer respira casi exclusivamente con el trabajo de los músculos elevadores y en el hombre, por el contrario, la cavidad torácica se ensancha principalmente por la contracción del diafragma, consiguiendo, de esta forma almacenar, una cantidad de aire más elevada.

 En la respiración diafrágmica o abdominal se consigue mantener el aire durante más tiempo sin tener que volver a realizar una inspiración.

 En el movimiento de la expiración ocurre todo lo contrario que en la inspiración, pues las paredes torácicas que se elevaron al tomar el aire vuelven a bajar de nuevo por su propio peso de forma que el pulmón vuelve de forma espontánea sobre sí mismo gracias a su elasticidad, por lo que la función de los músculos en el proceso de expiración es bajar el tórax, adoptando una posición relajada.

 

 Fenómenos químicos de la respiración.

 En cada una de las células de los pulmones, y a través de las mallas que forman los tejidos fibrosos que las tabican, existen unos vasos capilares serpenteando. En su interior, la sangre venosa, lanzada por el ventrículo derecho del corazón, se transforma en sangre arterial antes de retornar al ventrículo izquierdo del corazón.

 La delgadez de las paredes membranosas de estos capilares hace que el oxígeno del aire las atraviese, bajo la influencia de la presión atmosférica, con el fin de pasar de una vez a la sangre. Al propio tiempo, mediante un mecanismo opuesto, hace que se desprenda gas carbónico, que disuelto en la sangre se escapa en el mismo momento en el que el oxígeno penetra, y se elimina o exhala a través de las paredes vasculares junto con una cantidad de vapor de agua.

 Una vez que la sangre venosa se deshace de su carbono, se carga del oxígeno del aire, cambiando su aspecto de manera inmediata. El líquido que era de un negro azulado se convierte rápidamente de color rojizo. A partir de este momento se transforma en sangre arterial limpia, cuya misión será la de poner en funcionamiento todos nuestros órganos y mantenernos vivos.

 La misión del oxígeno es la de distribuirse por todas las partes del cuerpo, penetrando en los vasos, adhiriéndose a los glóbulos, que son innumerables y diminutos cuerpos que forman la base de la misma sangre.

 Debido a las pequeñas partículas de hierro que los constituye, estos elementos microscópicos pueden retener momentáneamente el gas aéreo, transportándolo consigo mismo a través del torrente circulatorio; el oxígeno que se divide en millares de átomos da lugar a todas las reacciones que son necesarias para que se realice una nutrición perfecta.

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One Comment en “Debate sobre la respiración en escena (2)”

  1. gaby Says:

    necesito saber que relación tiene el hierro con la respiración………. porfissss


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